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3 sept 2008

Los cuidados para tu piel de noche

Nuestro cuerpo está preparado para trabajar de día y descansar de noche. Mientras dormimos se ponen en marcha sus mecanismos de regeneración natural. Por este mismo motivo, las fórmulas cosméticas de noche actúan a doble rendimiento, gracias al relax total de la piel que favorece una penetración óptima de sus ingredientes activos. La noche es el momento ideal para aplicar las fórmulas antiedad porque las células cutáneas aprovechan el descanso nocturno para regenerarse y cargarse de energía. La actividad neurosensorial también aumenta mientras dormimos.

Por eso, la cosmética específica para el tratamiento nocturno, incluye además, sustancias calmantes, anti-inflamatorias y relajantes que favorecen el sueño profundo, reducen el estrés y aportan su granito de arena contra el insomnio. A la mañana siguiente, el bienestar está asegurado.

Al mirarnos al espejo, el rostro aparecerá más descansado y menos tirante. Merece la pena empezar el día con buena cara.

Bellos durmientes
Es por la noche cuando la piel se recupera de las agresiones del día. Los radicales libres del sol y la contaminación fatigan nuestras mañanas y son los responsables del envejecimiento prematuro. Hasta que el sol se pone, nuestra piel solo puede preocuparse de defenderse de todos los agentes externos que la atacan. Al llegar la noche sus reservas están bajo mínimos y necesita algo más que un buen descanso. La piel tiene su propio reloj biológico para adaptarse a las horas de luz y las de noche. Durante el sueño, la piel se relaja y regenera.

Según los investigadores de Biotherm, “la capacidad de renovación celular nocturna es dos veces más elevada que la diurna, excepto durante la medianoche. Sin embargo, entre las 11 de la noche y las 4 de la mañana, el flujo sanguíneo cutáneo aumenta y favorece los cambios celulares para eliminar las toxinas acumuladas durante el día y aportar nutrición. La piel está, por lo tanto, más receptiva y puede recibir de manera óptima los beneficios de un tratamiento.”

Por el contrario, cuando estamos estresados y acumulamos horas sin dormir, nuestra piel manifiesta rápidamente los signos de cansancio: pliegues de expresión, mejor dicho de crispación, como ceño fruncido, gestos desencajados, tensiones musculares, cutis gris, ojeras y falta de vitalidad. La cara realmente es el espejo del alma, y refleja un estado de fatiga general que se resuelve con un sueño verdaderamente reparador.

El empujón de las fórmulas de tratamiento nocturno colabora con el proceso de reparación natural para conseguir mejores resultados. Los hombres también tienen sus cremas de noche tanto para la cara como para el contorno de los ojos. Y la mejor edad para empezar a aplicarlas es a partir de los 40 o siempre que los signos de la edad empiezan a manifestarse y pedir una ayuda extra.

En fase R.E.M. (Rapid Eyes Movements)
Los rápidos movimientos de ojos es un fenómeno comprobado, que sucede mientras soñamos placidamente y sin ningún tipo de alteración. Respetar todas las fases del sueño resulta fundamental para la salud y la belleza. Dormir a pierna suelta es el mejor tratamiento de belleza que nos podemos permitir. Todo un lujo para regenerar la piel y desbloquear las tensiones acumuladas durante todo un día de trabajo.

La cosmética nocturna, los masajes y algunos nuevos remedios alternativos pueden ser el verdadero plus que estábamos necesitando para sucumbir a un relax profundo. Cada noche podemos soñar con despertarnos más jóvenes porque mientras nuestra cabeza reposa placidamente sobre la almohada, nuestra piel está dejando actuar todos los beneficios cosméticos de la crema de tratamiento que se dejará sentir en nuestro rostro nada más levantarnos.

Masajes relajantes
La mejor manera de aplicar las cremas de acción nocturna y disfrutar al 100% de todas sus propiedades consiste en un automasaje o masaje compartido en pareja. Las manipulaciones deben ser suaves con movimientos lentos, circulares y repetitivos, acompasados al ritmo de una respiración profunda.

Empezar con pases suaves y ascendentes realizados con las yemas de los dedos por el cuello, la boca, alrededor de los ojos y por la frente.

Después de recorrer toda la cara, podemos terminar el masaje presionando ligeramente con los dedos de la mano sobre los siguientes puntos: parte superior del esternón y parte media, entre el pecho, sobre el plexo solar y alrededor del vientre siguiendo el sentido de las agujas del reloj.

Procurar hacer este ejercicio de forma repetitiva, inspirando y expirando profundamente a la vez que presionamos. El sueño está asegurado hasta la mañana siguiente y un despertar feliz también.

Via: www.hombresdehoy.com

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